lunes, 3 de diciembre de 2012

Nacionalismo

De herraduras provienen
los rayos en la tierra.
Gemidos de libertad.

Herrero de la agonía
quieres ser paz.
No te has dado cuenta,
en la guerra morirás.
•••

Y suponía en su momento que seguiría escribiendo sobre esas lineas. No hizo falta. Esta claro.
Y esa fue mi queja a la falsedad del nacionalismo, la patria, o como quieran decirle a ese "sentimiento".
Tal vez no deje nada en claro para algunos, aquellos que usan reluciente su escarapela en celebraciones patrias, que entonan con emoción el himno y miran a la bandera como si esta les fuese a dar la seguridad de compartir algo con su gente, como haciéndole un bien a la humanidad... No me entenderían a primera instancia. Porque tienen obstruido el acceso al razonamiento iluminador que los alejaría de la agonía de la esclavitud silenciosa. 
¿Alguna vez escucharon Imagine, de John Lennon?
Seguramente sí, y si continuaste tu vida como si nada pasó, si seguiste siguiendo a la mayoría en un automatismo casi inconsciente producto del conformismo en el que nos crian, es hora de reflexionar un poco su letra por lo menos. Tomo como ejemplo esta canción, por lo conocida que es, lo hago como si fuera un referente, pero sería curioso que llegarás a ese razonamiento por vos mismo, creyendo que "algo anda mal", e intentar buscar sus causas.
Una vez, le mencione algo sobre esto a mis viejos. Me mandaron a la mierda.
A veces escucho a la gente, cómo piden paz, cómo odian la guerra, y me encanta escuchar sus quejas, seguido de un "LAS MALVINAS SON ARGENTINAS". Y ahí reaccioné con el problema.
Las Malvinas son un pedazo de tierra. Un pedazo de tierra. Materia. Parte del mundo. El mundo
¿Alguien me explica por qué nos dividimos tanto, si después de todo, lo odiamos?
Piensen.
Yo dejé de cantar el himno, dejé de usar escarapela, lo dejé todo . No siento nada por este pedazo de tierra llamada Argentina, sólo para organizar las cosas. Lo que siento es el enorme respeto y admiración por su naturaleza, fauna y vegetación, sus ciudades tal vez, su gente, su cultura, el mismo sentimiento que me provoca pensar en Inglaterra, en China, o Turquía.

Después de todo, si tengo que sentir nacionalismo, lo siento por el mundo, no sólo por Argentina.

Los animales marcan territorio. Nosotros somos personas, podríamos dejar de hacerlo.



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