sábado, 21 de octubre de 2017

(fragmento)

Comienzo a sentir ese malestar. Es una sensación que al parecer “no es de uno mismo”. Sí, recuerdo a lo que le llamaban hambre. Cuando era más joven me solían dar de comer cuando tenía esta misma molestia, por lo tanto, es probable que se cure solo con un poco de comida. El mecanismo consiste en lograr que pase el malestar lo más rápido posible, (aprender a quererlo y dejarlo aparecer es básico para la noción de todo problema, si no esté ni existiría). Para esto es necesario recolectar lo necesario, hay cosas que puedo considerar alimento y otras que no. Todavía no sé identificar cuál es el mecanismo interno para que esta diferenciación ocurra, simplemente la dejo ocurrir, a través de mis actos (que no pueden llamarse decisiones porque no tengo el conocimiento que debe poseerse para eso – SÍ, necesitas un conocimiento para creerte decisor.) Hay distintas maneras de llevar esto a cabo, por ahora me suele resultar investigar en estos montículos con olores desagradables. También te podés “quedar ahí”, y la comida va a aparecer. Eso también me ha resultado, pero es un tanto más complejo. Estas dependiendo de la empatía ajena, y la empatía es algo que a la mayoría parece faltarles. ¡AY! Si fuese algo que se pudiera compartir, como comparto mi comida o mi ropa, ¡la empatía! Pero aún no descifro el mecanismo para llevar a cabo este proceso. Tanto tengo de eso, esa cosa, difícil de dar y recibir.

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